Nombre vulgar : Amarilis (foto cedida por Caliza)

Nombre botánico : Hippeastrum
Familia : Amarilidáceas
Características : es un bulbo que se adapta bien a las condiciones de interior. Para conseguir que florezca año tras año debes respetar su período de reposo. Es uno de los bulbos más populares, tanto por su flor, que tiene una forma y tamaño espectacular como por su facilidad, ya que el bulbo se desarrolla mejor en una maceta y además estrecha, y es en extremo sensible al frío.
Se diferencia de los demás bulbos, que si lo tienes en interior puede volver a dar flor si respetas un período de reposa y dejas engordar el bulbo.
Luz : los recién comprados ya desarrollados y en flor, necesitan un emplazamiento muy claro, pero protegidos del sol directo.
Agua: Debes mantener la tierra húmeda mientras esté en flor. Continuar los riegos hasta el mes de agosto y debes interrumpir en otoño o cuando se marchiten las hojas por completo.
Humedad : moderada
Tierra : utiliza mantillo vegetal, turba y arena a partes iguales. Sólo debes realizar un trasplante cada tres o cuatro años.
Temperatura : de moderada a cálida, más fresca por la noche entre 10 y 16 grados.
Para que la floración se prolongue debe mantenerse a un máximo de 18ºC
Abono: cuando la planta esté floreciendo y luego emitiendo hojas hay que abonar cada dos semanas.
Plagas y enfermedades : Micosis por estar en un lugar demasiado frío y húmedo.
Claves para que vuelva a florecer
Si compras una planta en flor no te deshagas de ella cuando se marchite, con unos mínimos cuidados los bulbos pueden duran muchos años y volver a dar flores entre mediados del invierno y la primavera, según cuando se planten. Tiene una ventaja, a diferencia de la mayoría de los bulbos, que deben dejarse al exterior en la segunda floración, el amarilis puede seguir dando flor en casa, año tras año.
Debes cortar las flores marchitas, las flores no tienen por qué abrirse a la vez y tampoco se secarán al mismo tiempo. Corta el tallo que las sostiene cuando estén todas marchitas. Sigue regando en abundancia y abona cada semana, aunque ya no tenga flores. Mantén la planta en un lugar con mucha luz, tomará reservas y eso le permitirá volver a dar flor.
Deja de regar y abonar cuando termine el período de crecimiento, que más o menos coincidirá a finales de agosto; las hojas estarán secas y lacias. Córtalas a ras de la tierra; a partir de ese momento, el bulbo debe descansar un par de meses seco, oscuro y en un lugar fresco. Déjalo en la maceta, pero sustituye la capa superficial de tierra. Cuando empiece a brotar necesitará más luz y calor.

Foto cedida por Jasoma
Cuando cortes el penacho de hojas, hazlo de forma que la parte superior del bulbo asome un poco sobre la tierra. El amarilis mejora cultivado en una maceta estrecha, casi del mismo tamaño que el propio bulbo, ya que limitando el desarrollo del sistema de raíces estimula el crecimiento de la parte aérea. Por eso no necesita un trasplante anual, aunque si abonados para que el bulbo tome reservas.