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Cerezo

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Es conocido también como Cerezo guindo y Cerezo común. Árbol perteneciente a la familia de las Rosáceas, tan conocido que no es ni siquiera necesario describirlo.

La cereza y los frutos de sus variedades, así como los pedúnculos, poseen propiedades diuréticas refrescantes y astrigentes. Se desecan lo mismo los frutos que sus pedúnculos y con ellos hacen infusiones y decocciones.

Artritis, Gota

Decocción n.1: hervir en un litro de agua 30 g de pedúnculos secos, filtrarlo, edulcorarlo ligeramente y beber el líquido a vasos, durante el día.

Decocción n.2: preparar en una cazuela de piedra 250 g de manzanas cortadas a rodajas, 30 g de cerezas sin hueso. Hacer una decocción con un litro de agua y 30 g de pedúnculos, hirviendo todo durante diez minutos. Pasar el líquido a través de un colador y, todavía hirviendo, verterlo sobre la fruta preparada. Cubrir el recipiente y dejar reposar el contenido durante una hora. Transcurrido este tiempo, verter el líquido y la fruta sobre una tela muy limpia y escurrirla bien, para extraer todo el líquido posible. La decocción obtenida, edulcorada con un poco de miel, se toma en la dosis de 4 vasitos al día.

Bazo (oclusiones)

Decocción: hervir durante dos minutos 100 g de rabos de cereza, o de guinda, en un litro de agua. Beber tres tazitas cada día, lejos de las comidas.

Reconstituyente: agradable y delicioso, este reconstituyente es adecuado para hacer recuperar las fuerzas a un convaleciente. Se prepara cociendo cerezas frescas o desecadas en tanto vino como sea necesario para cubrirlas. Después servir la fruta rociada con abundante azúcar.

Usos caseros

Licor de cerezas: 1 kg de cerezas frescas, 250 g de azúcar, 2 litros de alcohol de 60º. Quitarles los rabos y ponerlas en un recipiente de cristal o de porcelana. Triturarlas de manera que lo mismo de la fruta como de los huesos, se extraiga la mayor cantidad de zumo posible; dejarlas reposar a oscuras, durante algunas horas, en un lugar fresco y tapadas. Trasvasarlas después a un gran jarro provisto de tapadera y añadir el azúcar y el alcohol. Cerrar herméticamente el recipiente y dejarlo en reposo durante 40 días. Después de este tiempo, filtrarlo al papel y conservarlo en una botella.

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