Tiene varios comunes, aunque los principales son brezo, brecina, biércol o azuleja, entre otros. Es una planta adaptada al cultivo en macetas aunque, por su resistencia, también se puede cultivar en el jardín. Lo más espectacular de su uso ornamental es la permanente floración, con colores rosados vivos que se utilizan incluso secos para adornar, por ejemplo, ramos de novias (como paniculata).
En cualquier caso, te vamos a comentar cuáles son los principales cuidados del brezo en cuanto a la disposición, sustrato o suelo, necesidades de agua, uso de fertilizantes y las labores de mantenimiento de la planta.
Características de la planta brezo
Físicamente, el brezo es considerado como un pequeño arbusto o subarbusto, que en jardín adquiere un tamaño que no suele superar el medio metro. En macetas, es considerado también una planta pequeña adaptada al cultivo en interior.
Sus usos, a día de hoy, son prácticamente como planta ornamental, aunque en la medicina tradicional se le ha otorgado algunas propiedades relacionadas con un principio activo que reducía la infección urinaria.
Es una planta fácil de adquirir en viveros o incluso en hipermercados (Lidl, Eroski o Carrefour suele venderlas en maceta durante todo el año) y, lo mejor de todo, muy rústica y fácil de cuidar.
Taxonomía
Orden: Ericales
Familia: Ericaceae
Género: Calluna
Especie: Calluna vulgaris
Floración
Lo más características como planta de brecina o biércol es su espectacular floración. Precisamente no destaca flores grandes con impresionantes pétalos, sino todo lo contrario. Produce flores de color rosa claro o violáceo, pero en gran cantidad, cubriendo prácticamente todos los tallos.Su floración se produce, por tanto, en racimos, y produce una mezcla visual muy acogedora jugando con el verde de sus hojas (también muy pequeñas) y las diminutas flores.
Origen y distribución
Calluna vulgaris se extienda por una gran cantidad continentes, entre ellos Europa, el norte de África y América. Esto es interesante para entender la rusticidad como planta del brezo, especialmente adaptada en zonas con suelos ácidos, con bajo contenido en calizas y soleados.Por ello, la zona del mediterráneo no reúne las dos condiciones iniciales, ya que sus suelos están caracterizados por un pH alcalino y existe una gran riqueza de calizas y rocas de calcio y magnesio.
Principales cuidados del brezo
1. Climatología
TemperaturaPlanta muy rústica que soporta un amplísimo rango de temperaturas. Soporta heladas, fuera de su periodo de floración, con temperaturas que pueden llegar hasta los -10 ºC. En términos de calor, soporta exposición solar continua y veranos intensos con temperaturas que pueden llegar a los 40 ºC.
En cualquier caso, bajo temperaturas extremas es probable que se produzca daño celular y algunas partes tengan que ser podadas. Igualmente, se detiene por completo su crecimiento en condiciones de estrés ambiental.
Humedad
No necesita humedad relativa en el ambiente para su desarrollo, ya que se adapta a entornos secos y semi húmedos.
Iluminación
Planta exigente en luz, necesitando un mínimo de 6 horas de luz más o menos intensa al día.
2. Suelo
Antes hemos dado unos pequeños detalles en cuanto a conseguir el suelo o sustrato (en caso de cultivo en macetas) perfecto para el brezo.Requiere entornos de pH ácido (pH comprendido entre 5,5 y 7) para su mejor desarrollo, ya que no funciona bien en suelos calcáreos con pH por encima de 8 (igualmente se podría plantar).
El brezo crece en suelos secos, arenosos y con buen drenaje. Podemos mejorar el comportamiento del agua de riego y los nutrientes aportados incorporando un poco de materia orgánica mezclada con la tierra arenosa o limosa.
3. Riego
Esta planta está acostumbrada a periodos de sequía y no necesita mucha agua para su desarrollo. Hay que tenerlo en cuenta ya que tanto sus hojas como sus flores son pequeñas y pierden poca agua en exposición solar.El encharcamiento del sustrato o suelo produce la caída de las flores, por lo que hay que evitarlo a toda costa.
Riego en otoño e invierno: 1 riego semanal, con una cantidad por planta de 30 cm de altura de 0,5 L a 1 L.
Riego en primavera y verano: 2 riegos semanales, dejando que el sustrato quede prácticamente seco, con aporte de 0,5 L a 1 L.
4. Abonado
Según vayan acabando las reservas del suelo o del sustrato en cultivo en macetas (en este último caso, mucho más rápido), necesitaremos recuperar los nutrientes perdidos, especialmente nitrógeno, fósforo y potasio, elementos que apenas se obtienen a través del agua, como sí para el caso del calcio y magnesio.Por tanto, según la facilidad que nos resulte, podemos utilizar abonos líquidos para disolverlos en el agua de riego, o bien utilizar un fertilizante granulado que aplicaremos máximo 2 veces al año.
Fertilizantes líquidos: diluir entre 1 y 2 ml/L de agua, o seguir las recomendaciones de la etiqueta según fabricante. No excederse con la cantidad ya que aumenta considerablemente la conductividad de agua y puede quemar las raíces.
Fertilizantes sólidos (gránulos): aplicar en el sustrato alrededor de los tallos principales de 20 a 30 gr/planta en cultivo en suelo y 10 gr/planta en maceta. Repetir 2 veces por año, a inicio de primavera y en septiembre.
5. Multiplicación
No es una planta que sea común la multiplicación por esquejes o semillas, ya que adquirirla en vivero o hipermercados es sencillo y son muy baratas de comprar. En cualquier caso, aquí tienes algunos consejos si has adquirido semillas o bien quieres intentar la técnica del esqueje.Por semillas
Las semillas recolectadas a partir de la fecundación de las flores se plantan en macetas, en interior. Aseguramos en el sustrato humedad continua y leve exposición a la luz. Plantaremos varias semillas por maceta para garantizar la germinación de alguna de ellas.
Es recomendable regar con pulverizador. La germinación sucede a los 2 o 3 semanas desde fecha de siembra.
Por esquejes
Seleccionamos una rama semileñosa y eliminamos las flores u hojas que pueda albergaren la parte inferior. realizamos un corte limpio y en diagonal. Dejamos unos días en agua para activar la producción de raíces blancas y cuando veamos los primeros pelos absorbentes, plantamos en maceta, siempre humedecida.
Por ello, recomendamos utilizar sustrato de fibra de coco, muy permeable y conserva muy bien la humedad. Regar con pulverizador cada 2 días para mantener constante la humedad.
6. Poda y mantenimiento
El brezo no suele podarse en exceso, ya que es un subarbusto pequeño de crecimiento más o menos lento. La función de la poda solo se reserva a ramas con daños por golpes o afección por plagas y enfermedades.Eliminaremos con unas tijeras afiladas los tallos que se encuentren secos. De esta manera activaremos la futura floración al formarse nuevos tallos más jóvenes.
En jardín, suele darse una forma particular por sus usos ornamentales, por lo que se le puede hacer 1 vez por año una poda de formación, ya sea para dejarlo con una forma esférica o para recortar los tallos que se alargan en exceso.
Las flores secas se pueden eliminar con el simple roce de la mano o sacudiéndolas.
7. Plagas y enfermedades
PlagasPor el desarrollo de la planta, podemos encontrar en sus tallos cochinilla algodonosa, que podremos eliminar pulverizando agua con jabón (2 ml/L de agua) o agua oxigenada (2 ml/L) para reblander su exoesqueleto.
No suele recibir la visita de plagas comunes como pulgón o araña, ya que prefieren plantas con hojas más anchas en las que instalarse, succionar la savia y poner huevos.
Enfermedades
Es una planta bastante resistente, pero puede sufrir la actividad de hongos patógenos cuando hay exceso de humedad en el ambiente y, especialmente, en el sustrato. Evitar riegos copiosos y sustratos empapados para reducir enfermedades de cuello como Phythopthora.
¿Se puede cultivar el brezo en maceta?
Disposición: en entornos luminosos o soleados
Riego: 1 riego a la semana en invierno y 2 a la semana en primavera y verano (3 si se expone directa al Sol). Por maceta no regar más de 1 vaso de agua (250-300 ml)
Sustrato: el sustrato universal funciona perfectamente, aunque se puede mezclar con algo de arena para mejorar su drenaje.
Abonado: abonar en los meses de primavera y verano, ya sea con fertilzante líquido o con gránulos que se disuelven lentamente.
Propiedades medicinales
En la medicina tradicional se ha utilizado tanto las hojas como las flores del brezo para conseguir beneficios. Esto está ligado a algunos principios biológicamente activos y los taninos, que resultan astringentes y tienen actividad antiséptica.El brezo se ha utilizado buscando los siguientes beneficios.
Antiséptico intestinal por sus taninos.
Actividad Diurética y antiséptica de las vías urinarias.
Acción sedante y depresora del sistema nervioso central.
Está dentro de las 38 Flores de Bach.