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Cómo utilizar el caldo bordelés

Frente al desarrollo de enfermedades de tipo fúngico en todo tipo de cultivos, aún continúan siendo efectivos tratamientos clásicos como el caldo bordelés. Una mezcla de sulfato cúprico con cal hidratada que sirve para aplicación foliar y ofrece muy bueno resultados.

Por eso, hemos querido unificar conceptos y contar un poco en profundidad lo que este producto puede ofrecernos. Vamos a ver sus características principales y la dosis a utilizar en cada uno de los cultivos.

Pues nada más y nada menos que el caldo bordelés ha sobrepasado recientemente sus 100 años de vida, y aún, a pesar de los avances tecnológicos, sigue siendo una buena forma de prevenir y controlar cierto tipo de hongos, originalmente en la viña, y hoy adaptado a todos los cultivos.

Su origen es francés, donde agricultores de Burdeos realizaron la mezcla del sulfato cúprico con la cal hidratada (óxido de calcio), cuyo nombre era el de Bouillie Bordelaise.

Solución de caldo bordelés

Características del caldo bordelés

El caldo bordelés viene de la neutralización del sulfato de cobre con calcio procedente de la cal, dejando un pH de tratamiento óptimo para las aplicaciones foliares.

Su contenido en cobre es del 20% (peso/peso), no valorándose el aporte de calcio porque tiene muy baja absorción por la planta.

Originalmente, se ha utilizado para aplicar en el viñedo, ya que es uno de los cultivos con más problemas de ataque de hongos (oidio, mildiu, botritis, podredumbre gris, etc.). Sin embargo, dado su éxito, ha ido extrapolándose poco a poco a todo tipo de cultivos, hasta el punto que hoy en día es fácil encontrar esta mezcla en tiendas relacionadas con la agricultura.

Una de las ventajas que ofrece este producto es que tiene una mayor resistencia al lavado frente a otras bases de cobre, algo muy interesante para aplicaciones foliares en zonas donde suele existir mucha humedad (y por tanto, severos ataques de mildiu y botritis, entre otros).

Su precio también es muy interesante, aunque hoy en día podemos disfrutar de muchas alternativas de cobre a un precio muy interesante, como oxicloruro de cobre o hidróxido de cobre.

Composición

El nombre químico de la mezcla es sulfato cuprocálcico. La mezcla de cobre (sulfato de cobre) y calcio (hidróxido de calcio) para producir una reacción neutra interesante para aplicación foliar.

Son muchas casas distribuidoras de fertilizantes y fitosanitarios las que trabajan con esta mezcla, y está autorizada por el Ministerio de Agricultura para diversos hongos.

Debido a que contiene un mínimo de 20% Cu (p/p), es considerado como un fitosanitario y necesita registro para su comercialización.

El resultado es un producto en forma de polvo mojable, miscible en agua para, generalmente, aplicación foliar.

Ficha técnica

Cultivos autorizados:

Alcachofa, almendro, avellano, berenjena, (aire libre e invernadero), brócoli, hortícolas de bulbo, cítricos, coliflor, cucurbitáceas, fresas, frutales hueso, frutales pepita, guisantes, judías verdes, lechuga, olivar, ornamentales, patata, pimiento, pistacho, puerro, tomate, etc.

Clasificación toxológica: GHS09

Observaciones: producto apto para agricultura ecológica

Presentación: sólido miscible en agua.

Cómo preparar caldo bordelés

Preparación de caldo bordelés


En cualquier caso, si tenemos la opción de disponer, por una parte, de sulfato cúprico y, por otra, de hidróxido de calcio, podemos optar por realizar la fabricación nosotros mismos.

Lo ideal es preparar la mezcla in situ antes de la aplicación foliar de cara a tener los mejores resultados.

Lo primero que necesitamos hacer es disolver cada uno de los componentes por separado, para posteriormente realizar la mezcla de ambas soluciones líquidas.

Aunque la solubilidad del sulfato de cobre es de alrededor de 300 kg/1000 L de agua, podemos disolver una concentración menor para evitar problemas de precipitados, ya que es una solución casera.

Disolvemos 2 kg de sulfato de cobre en 10 L de agua y removemos bien hasta disolver por completo los cristales de cobre. Cuanto más pequeños sean dichos cristales, más fácil será su dilución.

Haremos lo mismo para el hidróxido de calcio, con 2 kg sobre 10 L de agua hasta su completa solubilización.
De esta manera ya tenemos las dos soluciones líquidas que mezclaremos. Es importante añadir la solución ácida de sulfato de cobre sobre la cal líquida (ácido sobre base).

Es importante tener un medidor de pH para asegurarnos de que la mezcla final es segura para aplicar foliar (pH entre 5,5 y 8).

Dosis utilizada, usos y aplicaciones

Mezcla de cobre y calcio


Vamos a conocer los principales usos del caldo bordelés en aplicación foliar y los principales cultivos donde se puede aplicar.

Dosis para tomateras

Para cultivo de tomate, se utiliza para el control y prevención de enfermedades como mildiu, bacteriorisis, antracnosis y alternaria. La dosis de aplicación es de 600-1000 gramos por cada 100 litros de agua. Es decir, una dosis máxima de 1 kg por cada 100 litros de agua, o 10 kg por cada 1000 L de agua.

Para utilizar el caldo bordelés para las tomateras, están autorizados hasta 6 aplicaciones por campaña, utilizando un máximo de 7,5 kg de cobre puro (37,5 kg de caldo bordelés).

Tiene un plazo de seguridad de 3 días para tomate de invernadero, y hasta 10 días para tomate cultivado al aire libre.

Caldo bordelés olivo

En el cultivo del olivar, la aplicación de esta solución de cobre está autorizada para el control de repilo y tuberculosis, donde este mineral tiene muchísima importancia y se realizan tratamientos de primavera, de otoño y en post-recolección.

La dosis de caldo bordelés para olivo es de 600-1000 gramos por cada 100 litros de agua (600-1000/100 hl). Tiene un plazo de seguridad de 15 días, momento tras el cual podremos realizar la recolección.

En olivar es importante los tratamientos de cobre que consiguen quedarse firmemente en la hoja y presenten resistencia al lavado, por lo que el uso de esta solución mezcla de cobre y calcio es muy utilizada y da buenos resultados.

Tratamiento para frutales

Tanto para frutales de hueso (albaricoque, melocotonero, ciruelo, etc.) como frutales de pepita (manzana, peral, membrillero, etc.), el caldo bordelés se utiliza en aplicación foliar como preventivo o curativo de enfermedades como la bacteriosis, monilia, cribado, abolladura o lepra.

La dosis de tratamiento es igual que para los casos anteriores, 600-1000 g/100 L de agua, con una dosis de caldo recomendado de 1200 L.

Los tratamientos están autorizados desde la post-recolección hasta la floración, con un máximo de 3 tratamientos por campaña y un máximo de cobre de 7,5 kg/ha o 37,5 kg de caldo bordelés.

Tanto en frutales de hueso como de pepita, no presenta plazo de seguridad ya que no están autorizados los tratamientos con fruto.

Mucha precaución ya que el cobre puede resultar fitotóxico para algunas variedades de frutales.

Caldo bordelés en vid

Uno de los tratamientos más clásicos de esta solución de cobre y calcio es en la vid. De hecho, es el cultivo para la cual fue inventada.

El cobre funciona bien para enfermedades de humedad, propias de zonas de altas precipitaciones. Es eficaz como preventivo para hongos como mildiu y enfermedades como bacteriosis.

La dosis de aplicación es de 600-1000 gramos/100 litros de agua, con un plazo de seguridad de 15 días.

Tratamiento para hortícolas de hoja

Los hongos que atacan las hortícolas de hoja, principalmente la lechuga, suelen actuar cuando la humedad ambiental aumenta, especialmente en los meses de primavera con cambios bruscos de temperatura entre la noche y el día.

Por tanto, el uso del cobre mineral es efectivo, como preventivo, frente al avance de este tipo de hongos y bacterias.

El caldo bordelés se utiliza en hortícolas de hoja a una dosis de 600-1.000 g/hl (100 L de agua) contra bacteriosis, mildiu, alternaria y antracnosis. Sin embargo, tiene un plazo de seguridad alto, de 15 días.

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Todos los cultivos autorizados para aplicar la solución mineral de cobre


Ajo: antracnosis, alternaria, mildiu y bacteriosis. Dosis de 600-900 g/hl. Plazo de seguridad: 3 días.

Almendro: lepra, monilia, moteado, cribado y bacteriosis. Dosis de 600-900 g/hl. Plazo de seguridad: 15 días.

Avellano: monilia y bacteriosis. Dosis de 600-1.000 g/hl. Plazo de seguridad: 15 días.

Berenjena: alternaria, antracnosis, mildiu y bacteriosis. Dosis de 600-1.000 g/hl. Plazo de seguridad: 3 días.

Brócoli y coliflor: alternaria, antracnosis, mildiu y bacteriosis. Dosis de 600-1.000 g/hl. Plazo de seguridad: 15 días.

Cebolla: antracnosis, alternaria,, mildiu y bacteriosis. Dosis de 600-900 g/hl. Plazo de seguridad: 3 días.

Chalota: antracnosis, alternaria,, mildiu y bacteriosis. Dosis de 600-900 g/hl. Plazo de seguridad: 3 días.

Cítricos: bacteriosis, aguado, fomopsis, hongos endofitos, Dosis de 200 cc/hl. Plazo de seguridad: 15 días.

Cucurbitáceas: alternaria, antracnosis, mildiu y bacteriosis. Dosis de 600-750 g/hl. Plazo de seguridad: 3 días.

Frutales de hueso: lepra o abolladura, monilia, moteado, perdigonada o cribado y bacteriosis, 600-1.000 g/hl

Frutales de pepita: monilia, moteado y bacteriosis, 600-1.000 g/hl.

Garbanzo: rabia, 600-1.000 g/hl. Plazo de seguridad: 15 días.

Granado: monilia, moteado, perdigonada o cribado y bacteriosis. Dosis de 600-1.000 g/hl. Plazo de seguridad: 15 días.

Guisante verde: alternaria, antracnosis, mildiu y bacteriosis. Dosis de 600-1.000 g/hl. Plazo de seguridad: 3 días.

Haba verde: alternaria, antracnosis, mildiu y bacteriosis. Dosis de 600-1.000 g/hl. Plazo de seguridad: 3 días

Higuera: monilia, moteado y bacteriosis. Dosis de 600-1.000 g/hl. Plazo de seguridad: 15 días.

Hortícolas de hoja: alternaria, antracnosis, mildiu y bacteriosis. Dosis de 600-1.000 g/hl. Plazo de seguridad: 15 días.

Judía verde: alternaria, antracnosis, mildiu y bacteriosis. Dosis de 600-1.000 g/hl. Plazo de seguridad: 3 días.

Lúpulo: mildiu. Dosis de 600-1.000 g/hl. Plazo de seguridad: 15 días.

Nogal: monilia y bacteriosis. Dosis de 600-1.000 g/hl. Plazo de seguridad: 15 días.

Olivar: repilo y tuberculosis. Dosis de 600-1.000 g/hl. Plazo de seguridad: 15 días.

Ornamentales leñosas: manchas foliares y roya. Dosis de 600-1.000 g/hl. Sin plazo de seguridad.

Patata: mildiu. Dosis de 600-1.000 g/hl. Plazo de seguridad: 15 días.

Pistacho: alternaria y bacteriosis. Dosis de 600-1.000 g/hl. Plazo de seguridad: 15 días.

Tomate: alternaria, antracnosis, mildiu y bacteriosis. Dosis de 600-1.000 g/hl. Plazo de seguridad: 3 días en tomate en invernadero, 10 días en tomate al aire libre.

Vid: mildiu y bacteriosis, 600-1.000 g/hl. Plazo de seguridad: 15 días.
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