Cómo tener una estación meteorológica en el jardín

Frecuentemente cuando se habla de las condiciones óptimas que requiere un jardín para que las planta crezcan como es debido se suele dar por hecho que los amantes de la jardinería disponen de todas las herramientas necesarias para medir en todo momento todos los factores que afectan al jardín, véase la temperatura o la humedad en el ambiente. Dado que es prácticamente imposible captar estos datos de forma manual dado que ello tomaría mucho tiempo, lo más recomendable en estos casos es recurrir a las llamadas “estaciones meteorológicas “. 


 

Que es una estación meteorológica


En resumidas cuentas, son instalaciones que permiten conocer en todo momento los parámetros básicos del jardín, pudiendo así determinar -entre otras cosas- qué época del año es mejor para realizar alguna plantación o qué frecuencia de regado hay que aplicar al césped que hay en el jardín.
 
Lejos de tratarse de un aparato caro o inaccesible, lo cierto es que cualquier persona con algo de “maña” puede crear su propia estación meteorológica en cuestión de unos pocos minutos.
 

 

Herramientas necesarias para tener una

 
Un buen termómetro. Evidentemente se usará para medir la temperatura que se alcanza en el jardín, y lo recomendable es colocarlo en un sitio con sombra para evitar que la luz directa del Sol pueda alterar las mediciones que se obtengan con él.
 
Un higrómetro o psicrómetro. Este aparato con un nombre tan extraño y peculiar no es más que un medidor de humedad que permite conocer el porcentaje de humedad existente en el ambiente que cubre el jardín. Un barómetro sencillo para conocer la presión que hay en el ambiente.
 
Un pluviómetro que permita conocer la cantidad de agua que llega al jardín con las precipitaciones. Realmente se trata de un accesorio formado por un simple bote delimitado con unas líneas que permiten conocer la cantidad de agua almacenada durante un determinado espacio de tiempo.
 
Una veleta y un anemómetro. Ambos instrumentos están orientados a la medición de las variables del viento; el primero se utiliza para conocer su dirección y el segundo se emplea para determinar su velocidad.
 

 

Aprovecha todas sus funcionalidades

 
Como se puede apreciar viendo estos accesorios, una estación meteorológica no requiere de caros instrumentos al alcance de unos pocos, sino que cualquier persona con algo de tiempo libre puede comprar todos estos productos en cualquier tienda de bricolaje por un precio muy asequible.
 
Una vez se tienen listos todos estos aparatos, sencillamente quedaría construir o comprar una especie de “caja” en la que se colocan los instrumentos de medida en el jardín.
 
Esta caseta recomendablemente debería ser de algún material resistente a la intemperie, ya que pasará los 365 días del año en el exterior por lo que estará expuesta a todas las inclemencias del tiempo (vientos, lluvias, heladas, etcétera).
 
No hay que olvidar tampoco la importancia de recoger con frecuencia los datos que se obtienen mediante los instrumentos de medida para así poder realizar un estudio a fondo de las necesidades del jardín en función a lo que cada temporada del año ofrece por parte de la naturaleza (algunos años hará más frío que otros, habrá menos lluvias, etcétera).
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