El Aloe Vera destaca por su rápida adaptación a todo tipo de ambientes, aunque siendo una planta rústica no está alejada de poder recibir alguna plaga o enfermedad (muy típica la cochinilla algodonosa), pudrirse por exceso de agua o secarse en entornos muy hostiles.
Es por eso que queremos guiarte con los principales cuidados del Aloe Vera, para que puedas tener distintas plantas y reproducirla con facilidad para cuidarla en la posteridad. ¡Adelante!
Cómo es la planta de Aloe Vera
El Aloe es de las pocas especies cuyo nombre científico es igual a su nombre común. En principio, es debido a que es un nombre fácil de pronunciar y recordar, aunque en otras partes del mundo es conocida como sábila.
Dentro del género Aloe encontramos 250 especies parecidas en cuanto a tamaño y forma a Aloe Vera, pero con diferencias suficientes como para poder cultivar diferentes especies y formar un característico jardín de rocalla de plantas xerófitas.
Actualmente se utiliza para muchísimas opciones, aunque la principal es su uso como planta ornamental.
Sus principios activos son utilizados en farmacología y para la fabricación de cosméticos, puesto que su savia tienen un gran poder cicatrizante y se utiliza para los cuidados iniciales ante quemaduras.
Su origen es de ambientes desérticos, como muchas otras crasuláceas o suculentas que acumulan agua en sus hojas carnosas. Hoy en día está adaptada a multitud de ambientes cálidos, como Australia, las zonas más mediterráneas de Europa, el contienen asiático y americano, etc.
Para diferenciarlo de otras especies, el nombre científico completo de esta planta es Aloe Vera barbadensis var. Miller.
Cultivo del Aloe Vera en España
El cultivo a nivel productivo y como actividad económica de Aloe Vera está aumentando año tras año en España. La oportunidad que ofrece sus principios activos y su uso en farmacología, hace que cada vez se demande más plantaciones con certificación ecológica.Desde el año 2018 existe una tendencia creciente entre deportistas y adictos al fitness y bienestar corporal el zumo de Aloe
La principal área productiva del Aloe Vera está situado en Córdoba, un ambiente perfecto para su desarrollo, con veranos calurosos. Otro ambiente idílico para los cuidados del Aloe Vera son las Islas Canarias, con temperaturas medias estables durante la mayor parte del año.
El cultivo del Aloe en España se inicia como actividad comercial a partir de los años 90, con plantaciones situadas en las zonas más cálidas del sur de España (Andalucía e Islas Canarias, principalmente).
¿Cultivar Aloe vera es rentable?
Muchos promotores aseguran que el cultivo de esta planta ofrece márgenes de rentabilidad muy altos, sin embargo hay que planificar el estudio con lupa y observar de dónde proceden los gastos más importantes y el precio €/kg de hoja que se ofrece actualmente.Aunque el mercado europeo de muchos países, como Alemania, puede pagar hasta más de 8 €/kg de hoja de Aloe con unas condiciones especiales, la realidad es que entre movimientos de intermediarios, el precio pagado al agricultor es muchísimo más bajo (alrededor de 0,5 €/kg de hoja)
Los mayores gastos en los cuidados del Aloe Vera a nivel comercial se basan en la preparación del terreno, compra de los hijuelos para la plantación, sistema de riego por goteo (en caso de que haya fertirrigación), y la mano de obra.
Hablaríamos el primer año de 12.000 y 15.000 €/ha, y la mitad en el segundo año.
A partir del tercer año, los ingresos llegan y se obtienen facturaciones por hectárea de entre 15.000 y 20.000 €, aproximadamente. En periodo de máxima producción, hablaríamos de entre 25.000 y 30.000 € de ingreso bruto.
Cuidados del Aloe Vera
Cómo plantar
Los cuidados del Aloe Vera son relativamente fáciles, pues es una planta que se adapta a diferentes texturas de suelo y situaciones limitantes. Con un manejo adecuado del cultivo, el desarrollo de la planta es potente y de crecimiento rápido.El suelo ideal para el Aloe es una textura franca, con buena aireación, facilidad para remover el suelo mediante arado y terrenos sueltos, con buen drenaje y óptima retención de agua y nutrientes.
Vamos, algo muy parecido a lo que se exige de otros cultivos, aun siendo totalmente diferentes a los de esta planta suculenta.
Se requiere una profundidad mínima de suelo de entre 40 y 50 cm, ya que genera un potente sistema radicular. Es importante romper la costra superficial del suelo antes de la plantación, por lo que se recomienda realizar un arado profundo al plantar.
Para plantaciones iniciales con fertirrigación, se recomienda el aporte de un riego con fertilizantes enraizantes para facilitar la implantación del cultivo.
Si el suelo es muy pobre, para obtener producciones se recomienda el aporte, 1 vez al més, de 10 L/ha de extracto húmico concentrado.
Estrés salino
Los cuidados del Aloe Vera se adaptan a riegos salinos y cantidades altas de sal. En extracto saturado de suelo, puede tolerar conductividades que superan los 8 dS·m, con un máximo de 10 dS·m.
Por tanto, se puede plantar en practicamente todo tipo de suelos, incluso aquellos donde otros cultivos tienen serios problemas de crecimiento por acumulación de sales.
Abonado
No es necesario estudiar en la fertilización intensa del Aloe, puesto que se adapta perfectamente a terrenos con carencia de nutrientes.
Para producción comercial, un abonado de fondo al inicio es suficiente para conseguir grandes producciones, con un ligero mantenimiento y aplicaciones puntuales.
Temperaturas
El gradiente de temperaturas para el óptimo cuidado del Aloe Vera es entre 18ºC y 35 ºC. Soporta facilmente temperaturas superiores a los 40 ºC, alcanzables en verano en muchos puntos de España.
La humedad óptima está entre 65 y 85%, aunque los valores más altos y excesos de lluvia pueden causar pudriciones de tallo difíciles de corregir.
Cuidados del aloe vera en invierno
En invierno, es importante que la temperatura ambiental no baje de los 0 ºC. Soporta puntualmente temperaturas gélidas, pero de corta duración.
Su cultivo en las Islas Canarias es muy apropiado debido a que no hay cambios bruscos de temperatura, algo que preferible por el Aloe.
Riego y necesidades de agua
La acumulación de precipitaciones anuales ideal para los cuidados del Aloe es de 400 mm (400 L/m2). Sin embargo, este valor no se alcanza con facilidad en muchas zonas cálidas de España y otras regiones.
Para precipitaciones por debajo de los 300 mm, es recomendable apoyo con líneas de gotero en los periodos más secos y cálidos (verano).
Para zonas muy secas, se recomienda complementar con riegos de 1 hora cada 15-20 días, ante escasez de lluvia.
Marcos de plantación del Aloe Vera
Cuando se decide a plantar Aloe Vera a escala productiva, el marco de plantación recomendable es de 0,7 m entre plantas y 1,5 metros por calle. Con estos valores, se contabiliza hasta 9500 plantas por hectárea, aunque existen plantaciones con mayor densidad donde superan fácilmente las 10.000.
Algunas recomendaciones bibliográficas establecen, para plantaciones con goteo, densidades de 13.605 plantas/hectárea.
Plantar un trozo de Aloe Vera
La multiplicación del Aloe Vera más rápida y con resultados más efectivos es mediante la selección de los hijuelos que produce la planta madre.
Se conoce como la técnica del desahijado, y consiste en quitar los hijuelos de las plantas con más de 1 año de vida y que compiten por los nutrientes y el espacio con su progenitora.
Esos nuevos tallos los podemos replantar en macetas con sustrato húmedo para facilitar la producción de raíces.
Recolección de la planta
Cuando las hojas se recolectan para la venta, se suelen obtener con un peso aproximado de entre 300 y 400 gramos por hoja. Esta producción de hojas se obtiene al año y medio de producción, aproximadamente.
El deterioro de las hojas es muy lento, por lo que podemos tener algunas con el peso óptimo para su venta, no encontrar comprador y aguantar hasta 1 año sin pérdida de calidad.
1,5 x 0,7 (m)9524158,4380247
1,5 x 0,9 (m)6734119,2061.953
1,8 X 0,7 (m)1360585,9681086
2 x 0,8 (m)12195126,7382113
1,7 x 0,7 (m)1190595,7368264
Problemas del cultivo
Hongos en el Aloe
Las principales enfermedades del Aloe están basados en hongos fitopatógenos. Los más comunes son aquellos que se activan con presencia de humedad (altas precipitaciones), atacando el cuello de la planta y volviendo las hojas marrones.
Los principales hongos en el cultivo del Aloe son los siguientes:
Pityum
Phytophtora
Fusarium
Plagas más comunes
Aun siendo una planta fácil y de fáciles cuidados, el Aloe Vera también recibe la visita de las principales plagas. Atacan la parte aérea, las hojas y causan daños que pueden llegar a secar la planta.
Entre las plagas principales se encuentran las siguientes:
Araña roja (Tetranichus urticae)
Cochinilla algodonosa o melazo (Planococcus citri)
Mosca blanca (Trialeurodes vaporariorum)
Nematodos (Meloydogyne spp.)